Cuando a Dios haces promesa, no tardes
en cumplirla, porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que
prometes. Eclesiastés 5:4
Tanto en los momentos difíciles de nuestra
vida, salud, aflicción etc como en los tiempos de cosas anheladas, trabajo,
bienes, paz etc, solemos prometer cosas a Dios, promesas que regularmente
olvidamos por completo luego de que el Señor en su misericordia complace
nuestras peticiones. Cuando incurrimos en esta práctica, dice el Señor que
somos insensatos.
Si en algún momento de tu vida le
prometiste a Cristo servirle conforme a su Palabra, no tardes en cumplirle,
pues de lo único que te arrepentirás es de no haberlo hecho antes.
Dios les bendiga!
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